El Gobierno no concede ninguna pensión. Por el contrario, lo que hace es robar la mayor parte de lo acumulado por el beneficiario a lo largo de su vida para dejarle unas migajas que, encima, raciona a su antojo decidiendo a qué edad puede o no dejar de trabajar y cuánto debe percibir hasta su muerte y, además, tiene que vivir con la zozobra constante de no saber qué va a cobrar al año siguiente o si va a haber dinero suficiente en la caja del Estado para pagarle la miseria que cobra.
Este año el partido socialista vuelve a provocar la quiebra del sistema de pensiones debido a los más de 4 millones de parados y a la consecuente disminución de cotizantes a la Seguridad Social. Pese a la evidencia, continúan negando que hayan quebrado el sistema de pensiones, que es un sistema piramidal que depende, no de lo que los pensionistas hayan pagado durante su vida, sino de lo que los trabajadores actuales cotizan, y si el paro sube y los cotizantes bajan el sistema quiebra: la disminución de ingresos es lo que ha provocado que haya que reducir los gastos. Y reducen los gastos sociales, porque nada hay más social que las pensiones.
El gobierno socialista impulsa una reforma del sistema de pensiones para que el cálculo no se haga sobre la base de los últimos 15 años trabajados sino sobre toda la vida laboral, lo que equivale a una rebaja media del 30%.
Además propone quitar a cada trabajador dos años de pensión aumentando de 65 a 67 años la edad de jubilación. Esos dos años menos de prestación junto con la rebaja del 30% ahorrarán el Estado miles de millones de euros a costa de robar a los trabajadores lo que les pertenece.
Zapatero ha pedido este sábado temple a los suyos para explicar la rebaja de las pensiones. En abril de 2009 abroncó al Gobernador del Banco de España por alarmar sobre las nefastas consecuencias que iba a tener su denostada política económica por el aumento desorbitado de la deuda, por la mayor destrucción de empleo del mundo y por un gasto público descomunal e insostenible. Esa política, concluía, ponía en serio riesgo el actual sistema de pensiones, y tan sólo 9 meses después se ha demostrado que llevaba razón.
Sin embargo en abril tanto Zapatero como los ministros del ramo acusaron ferozmente a MAFO de alarmista y no dudaron en pedirle "prudencia y cautela para no generar inquietud en las personas que con su esfuerzo y su trabajo están cobrando una pensión bastante modesta". Decían que las pensiones estaban garantizadas. Nada más lejos de la realidad, como se acaba de demostrar.
Ahora esa pensión modesta va a ser dos años más modesta y un 30% más modesta. En esto consiste la política social de ZP, y en las próximas elecciones todos a votarle de nuevo, especialmente los pensionistas que se creyeron lo de que iba a ser el Partido Popular el que les iba a quitar la pensión y los trabajadores que esperaban empezar a cobrar una pensión decente a los 65 años. Ya no.
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